MERCADO DEL QUESO ARTESANO DE ARACENA

BY HOTEL CONVENTO ARACENA & SPA 30/11/2018 Ferias en Aracena

“Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino”. Un camino que del 6 al 9 de diciembre tiene su final en la localidad serrana de Aracena. El queso, un alimento con siglos de tradición y cientos de variedades, muestra todo su aroma y sabor durante la celebración del Mercado del Queso Artesano. La cita, que cumple su XVII edición, es en el Pabellón Ferial ‘Ciudad de Aracena’, situado en el recinto de la avenida Reina de los Ángeles, a escasos cien metros de la Gruta de las Maravillas y muy cerca del Hotel Convento Aracena & Spa, un espacio de cuatro estrellas donde el viajero encontrará todas las comodidades que puede ofrecerle un establecimiento hotelero moderno, pero adornado por la historia que encierran las paredes, el claustro y los jardines del que fuera un convento del siglo XVII. Un enclave ideal para hospedarse cuando se visita la comarca de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Cuenta la leyenda que un pastor, de nombre Kanama, que vivía en el desierto, guardó en un envase hecho con tripas de cordero la leche ordeñada de su rebaño y así, descubriendo de manera fortuita la enzima digestiva y el cuajo, llegó al final del proceso a la elaboración del queso. Hay arqueólogos que, sin embargo, remontan la aparición de los primeros quesos al Neolítico, momento en que el hombre comenzó a domesticar ovejas y cabras y a observar cómo la leche, pasado el tiempo y por culpa del calor, llegaba a cuajarse, haciéndose más solida y pudiendo conservarse más tiempo. En la Grecia clásica, el descubrimiento del queso se atribuía a Aristeo y ya en la ‘Odisea’, de Homero, se describe a un cíclope haciendo y almacenando quesos de oveja y de cabra.

El primer testimonio gráfico que, sin embargo, existe sobre la elaboración de este producto alimenticio data del S. III a.C. en Mesopotamia. En el templo de la diosa ‘Ninhursag’ (una deidad muy importante, ya que representaba a la fertilidad, como diosa madre de la tierra) existe un friso, con el nombre de ‘La lechería’, que describe de una manera gráfica la fabricación del queso. En la época romana ya existen diversos escritos dedicados a la fabricación del queso (como de Re Rustica, de Lucius Junius Moderatus Columela, o la Naturalis Historia, de Plinio el Viejo). En la época de los grandes descubrimientos, el queso adquirió mucha importancia, ya que para los grandes viajes se convirtió en el perfecto sustitutivo de la leche, ya que su transporte es fácil y su conservación, larga.

Sea como fuere, Aracena se convierte en estos días en un lugar de encuentro para los amantes del queso, quienes podrán encontrar una amplia oferta de este alimento que va desde los quesos ‘sudaos’ (madurados de forma natural en ambientes frescos y húmedos) hasta los yogures y requesones, pasando por los quesos en aceite, especiados con hierbas aromáticas o de crema para untar. Todos ellos tanto de cabra como de oveja. Y todo ello certificado por el sello que presentan las empresas artesanales de la zona, comprometidas más con la calidad que con la cantidad mientras guardan un escrupuloso respeto por la tradición tanto en la elaboración como en la curación, siendo fieles a la herencia recogida de la labor silenciosa de los pastores durante siglos.

No solo habrá quesos de la provincia de Huelva dentro de un recinto ferial que contará con un espacio donde se podrán degustar y adquirir las diferentes variedades participantes. También estarán representadas en este Mercado otras provincias andaluzas, así como algunas de las variedades elaboradas en regiones como Extremadura, Castilla y León, Galicia, Baleares o el País Vasco. Serán, en total, 19 queserías (6 más que en la anterior edición) las representadas en este encuentro al haber sido merecedoras del honorífico título de ‘artesanales’. Es de destacar que, entre los quesos favoritos de los asistentes, están los de leche de cabra elaborados en pleno corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, un producto que ya ha abierto, de par en par, las puertas de mercados como el francés, el italiano, el estadounidense, el británico e, incluso, el japonés.

Se trata, pues, de un fin de semana excelente para descansar en el Hotel Convento Aracena & Spa y relajarse paseando por su claustro y jardines o disfrutando de su magnífico spa. Y también para degustar uno de los productos de mayor arraigo en la comarca, elaborado siguiendo la tradición y el genuino sabor de la naturaleza, dejando sin espacio alguno a colorantes y conservantes.

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